lunes, 23 de julio de 2012

Cómo prepararte para mudarte de ciudad o país


Mudarte de un lugar a otro es un reto y una aventura. Pero para millones de personas en el mundo, la vida se trata de eso, de probar oportunidades, tomar riesgos y tratar de tener un futuro mejor.

Antes de tomar la decisión, evalúa lo siguiente:

La parte financiera

Tu estabilidad económica. En estos tiempos no es fácil tener una cuenta de ahorros abundante, pero al mudarte no solo tendrás gastos extras, sino que podría pasar un tiempo antes de tener otro empleo. Lo ideal es que tengas dinero guardado para cubrir varios meses tus gastos. Llegar con las manos vacía es un riesgo muy grande.

La situación de tu crédito y deudas. Si sabes que te mudarás, no adquieras nuevas deudas, trata de tener al día tus pagos mensuales y si puedes, cancela las que te sean posible. En muchos lugares evaluarán tu crédito para alquilarte una vivienda y hay compañías que lo hacen hasta para darte un empleo, dependiendo de las responsabilidades que tengas en él.

Cuánto te costará la mudanza. Los gastos asociados a la mudanza varían desde tener que comprar boletos aéreos hasta un carro en tu nuevo lugar de residencia. Pero además toma en cuenta que necesitarás depósito en la nueva casa que alquiles, depósitos de servicios básicos (esto depende del lugar donde vives y hasta del estado de tu crédito), gastos de los primeros días (en comidas fuera, gasolina y otros), y claro los de la mudanza de tus muebles. Ya sea que contrates una compañía especializada o la hagas por ti mismo, alquilando un vehículo para ello, tendrás que pagar.

El costo de vida de la ciudad donde te mudas. Si te trasladas de un empleo a otro en la misma empresa, no te deslumbres porque te ofrezcan más dinero, antes de investigar cuánto cuesta vivir allí. Si te vas por tu cuenta, también. Investiga desde el costo de vivienda, hasta la comida, los servicios básicos como agua, luz, teléfono, internet y cable.

Si eres propietario, ¿qué harás con tu vivienda actual?
A menos que no estés completamente seguro que no tienes vuelta atrás, lo ideal es no venderla, y dejarla alquilada.

Si la alquilas, evalúa las obligaciones que tendrás que cumplir y cómo cambia tu situación con los impuestos así como el tipo de préstamo hipotecario, si no vives en la propiedad.

Si la dejas alquilada, recuerda tener un fondo de emergencia para gastos extras de mantenimiento, o por si el inquilino te falla en la renta y tienes que poner tu dinero para pagar tu hipoteca.

Para venderla, evalúa las condiciones del mercado y cómo quedas financieramente con esa venta. ¿Te sobra dinero luego de saldar la hipoteca y pagar los gastos de la venta? O, ¿tendrías que poner dinero? Algo absurdo de pensar hace unos años, pero con la caída en precios de viviendas, donde valen menos de lo que deben, pasa a menudo.

Probabilidades de empleo
Evalúa las posibilidades de empleo de todos los que se van a mudar. Los profesionales deben conocer si necesitan licencia estatal o nacional para ejercer su profesión. Si es una pareja, la mayoría de las veces uno consigue trabajo primero, y ya eso es un buen comienzo.

Identifica otras habilidades. No siempre se consigue trabajo en el mismo campo profesional por lo que hay que ir dispuesto a “empezar desde abajo”, una frase que suena muy comúnmente entre recién llegados.

Mira las páginas de internet del lugar donde quieres vivir y evalúa los empleos más comunes con sus requisitos.

Fuente: about.com

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